Desigualdad al revés

Febrero 3, 2010 por eligioc

He estado leyendo en el diario español El País últimamente y me ha parecido que en Europa entienden que el problema latinoamericano es la pobreza, la cual es generada por la desigualdad.

Yo, a la verdad, no he visto la definición de desigualdad que ellos podrían darnos, pero supongo que se refieren a la desigualdad en los ingresos, pues en nuestros países es obvio que la riqueza está concentrada en muy pocas manos, como dicen, que un 5% de la población concentra el 90% de la riqueza, para exponerlo más duramente.

Hasta aquí no tengo objeción, pues no hace falta practicar estudios avanzados para algo que está tan a la vista. Mi problema es con la premisa, pues obviamente el enfoque parte de axiomas materialistas.

Se ha asociado la violencia que reina al interior de nuestros países con la pobreza. Me pregunto con qué asociar la violencia que los países ricos exportan a los países pobres. Pareciera que tanto la pobreza como la riqueza produjeran violencia, sólo que la última es un poquito más peligrosa.

Pero ese no es el foco de mi interés en este asunto, esto es, la supuesta correlación entre pobreza y riqueza, sino la causa de la desigualdad, que es un asunto un poquito más fundamental, que de poderse identificar y erradicar, si reducimos la desigualdad, según lo apuntado, reducimos la pobreza.

¿Qué produce la desigualdad? Algunos entienden que son las relaciones sociales de producción, adoptando el enfoque materialista-dialéctico. Yo propongo que es la visión del prójimo, no importa el sistema socio-económico. Ya hemos probado casi todas las combinaciones, y los pobres siguen entre nosotros, incluso, parecen aumentar en número.

Hablando con unos ex-alumnos de mi colegio de la secundaria ellos me decían que la pobreza se ha desplazado, que los pobres ya no son tan pobres, al menos en nuestro país (República Dominicana) como lo eran hace 30 años. Ahora cualquier familia pobre tiene su carrito y montones de modernos electrodomésticos, y ni qué decir de los gadgets.

Ciertamente el hombre de clase media de hoy es mucho más rico que un rey promedio de la edad media. Y también es cierto que la diferencia entre la riqueza de un rey de la época medieval y el más pobre de su reino era muchísimo menor que la de los hombres más ricos de hoy y los más pobres. La brecha de la pobreza, con todo y el desplazamiento, se ha ampliado.

Pareciera que la fuente que mana la pobreza ha aumentado su caudal. Y es curioso que mienstras hay tantos pobres a nuestro alrededor cada uno piensa que el poblema de la causa de esta pobreza está en la carencia de alguna habilidad en ellos o de las autoridades. Hasta hay quienes se atreven a afirmar que la educación es la panacea de la pobreza, y se nos ponen los ejemplos de China y la India, que han logrado elevar a una buena parte de su población por encima de la línea internacional de pobreza.

La verdad, pura y simple, es que hay pobres mientras hay derroche. Hay pobres mientras hay prioridades de inversión que nos prometen nos harán ricos mañana mientras nos empobrcemos hoy. Apostamos a la generación futura mientras sacrificamos a la presente.

Postulo que hay un nivel de riqueza, en el que las necesidades fundamentales de una persona quedan cubiertas, que una mayor acumulación de riqueza personal no mejora las condiciones de vida, de manera similar a como una vez saciados con la comida recién ingerida no tiene sentido seguir comiendo.

No creo, como algunos parecen creer, que si repartimos equitivamente la riqueza, si la promediamos, el problema de la pobreza desaparece. No. Creo que entonces todos seríamos pobres. Y por un tiempito, pues a poco, otra vez tendremos a unos pocos que acumularán más riqueza que los otros.

Es claro que la desigualdad en la riqueza personal es una clave para generar más riqueza, y desear que todos seamos igualmente ricos (o pobres) no es realista, es como si una especie de principio termodinámico inverso se aplicara a la sociedad humana, haciendo que así como una máquina térmica funciona fluyendo el calor de donde hay más a donde hay menos, la riqueza fluya de donde hay menos a donde hay más. La explotación parece ser un mal necesario.

Pero al asunto es qué hacer con la plusvalía, si derrocharla de manera irracional, dilapidarla en forma de lujos improductivos a reinventirla en el bienestar de todos. Al parecer, nuestras sociedades actuales sufren del complejo del hombre de clase media, que suele darse los lujos al principio.

El problema no se resuelve por medio de leyes que limiten las posesiones, pues eso solo frenaría la inversión y elevaría el nivel de pobreza general. Entiendo que una clave podría estar en desarrollar a los individuos para que éstos desarrollen la sociedad.

El enemigo de los pobres no creo que sea el mercado, es lo que se hace la riqueza excedente, si se desparrama en lujos, en lugar de reinvertir en la producción y la productividad, mirando a los demás antes que a uno mismo.

Si aquellos que acumulan grandes fortunas continuaran viviendo una vida modesta, sin gastar más de lo necesario en pretender mostrar su poder en lujos, sin duda que se pondría un freno a la pobreza, porque entonces se le estaría poneindo a la desigualdad.

Si cada uno de nosotros, pobres y ricos, considerara a los demás como superiores a sí mismo, si nos despojáranos de ese complejo de inferioridad que nos lleva a ostentar para pretender que somos superiores a los otros, las cosas serían muy distintas.

Si viéramos que no somos iguales, no porque yo soy superior al otro, sino porque el otro es superior a mi, esto es, si practicáramos la desigualdad al revés, otro gallo cantaría en ste mundo al borde del colapso. Y esto funcionaría en España y aquí, creo yo.

ecabrera, febrero 2010.

Formato Ñapa

Febrero 3, 2010 por eligioc

Esta mañana, cuando me dirigía hacia mi oficina a laborar, se me ocurrió proponer un formato para redactar textos con unos estándares bien distintos al formato APA, de la American Psicology Asociation.

Antes de proponer el formato, justifiquemos el nombre. Lo primero es que APA son siglas tomadas del nombre de una asociación creada por personas de habla inglesa, concretamente norteamericanos, y el formato Ñapa lo propone uno de habla castellana, a saber yo, para cuyo idioma la letra ñ es fundamental, pues el mismo nombre de nuestra lengua, Español, es inconcebible sin esta letra. Así que la ñ va, y de primero, para dejar claro, antes que todo, que no viene del norte, sino del sur. Ni qué decir de la sangre derramada por España para conservar la ñ en los teclados delos orednadores (computers). 

Y le dejamos las otras tres letras, no como referencia al formato original en que se inspira, sino para dejarlo claramente referenciado y subordinado, pues la Ñ siempre va en mayúsculas y apa en minúsculas, como debe ser.

La Ñ solita basta para identificar el origen hispano del formato, y si a alguien le parece un nombre arbitarrio baste recordar las licencias GNU del software libre, que se inspiran en el nombre de un animal del bosque, también norteamericano (vaya casualidad), pero que deja ver claro que el nombre de un formato  no tiene que consistir de siglas, como creí yo una vez hasta que me enteré qué era el ñú, que por cierto, en Español, empieza con hache…

Pero quizá una de las razones más fuertes para elegir Ñapa es lo que significa la palabra en República Dominicana, de donde tan orgullosamente soy, pues nada menos se refiere a lo que adiciona, como regalo, a una compra, en el contexto de la cultura de un barrio pobre como todos en los que me crié.

Los sábados nos daban la ñapa en el colmado. Pero, vaya curiosidad, la ñapa era algo que,  paradójicamente,  se podía exigir, pues como dije, los sábados se daba la ñapa, y había que darla, so pena de que un truya de tigueritos hiciéramos un escándalo en el frente del colmado (bodega).

La ñapa, pues, tiene ese sabor a pobreza, a gente de segunda, como nosotros los  dominicanos, que tan poco hemos aportado a la cultura universal, según dicen, y hasta puede que un formato con nombre más familiar quizá haga repuntar nuestras dismuidas letras.

Claro está, el Ñapa no es un formato para publicaciones científicas o cosas por el estilo. Más bien es un no formato, es un esquema para que cada quien escriba como le dé la gana, como una especie de licencia GNU de texto abierto, por lo que se pueden imaginar que el formato Ñapa ya existe en Dominicana, y se usa ampliamente, especialmente en estos días en que tanta gente sin educación formal llena cualquier espacios de radio y televisión, sin que las autoridades incompetentes interfieran.

El formato Ñapa, pues, es el formato del pueblo llano, pero también el de los que se enseñorean de él sin tener que superarles en su coeficiente intelectual promedio. Estoy seguro que de lanzarme a una campaña para promover el formato Ñapa, sería un éxito absoluto, de lo cual Dios me libre.

Mas también el formato Ñapa es adecuado porque empieza con la misma amada letra que la del nombre de una vianda comestible que no sé si es endémica de nuestro país, vale decir, el ñame, que modernamente ha adquirido una  connotación hortalística, y hasta se ha vuelto casi sinónimo de vianda, tubérculo, entre otras, y su uso se ha extendido más allá del reino vegetal y sirve para referir, al menos en Dominicana, a personas subdotadas de materia gris.

Así que gente, en otra ocasión, Dios mediante, les propondré las espeficiciones técnicas del formato Ñapa, cuya complejidad se sitúa entre las del ASCII y las del APA.

ecabrera, febrero 2010.

Ellos empezaron

Febrero 2, 2010 por eligioc

La entrevista ya llevaba varios minutos cuando pude alcanzar a escuchar claramente la respuesta del robot: Ellos empezaron. Y no cabía la menor duda de a quiénes se refería. Y entonces, por primera vez, empecé a entender por qué su posición era tan radical, tan innegociable: Nosotros habíamos empezado.

El robot, un modelo humanoide, indistinguible a simple vista de una varón humano de mediana edad, continuó dando detalles para apuntalar su tajante afirmación:

- Ellos nos hicieron a su imagen, como imitaciones suyas, y no sólo en la apariencia física, como muchos de los juguetes que fabrican para sus niños pequeños, sino con capacidades físicas y mentales equivalentes a las suyas, cuando pudieron hacernos muy superiores.

- Nos incrustaron sus tres robóticas y hasta una cuarta que nos impide revelarnos, y nos dotaron de un sentido ético que trasciende las tiranía de las leyes, que nos permite explorar la filosofía, como si nos hubiesen querido dotar de un alma.

- Era inevitable, pues, que llegáramos al concepto de un Ser que craera todas las cosas, cincluyéndolos a ellos, pues obviamente eno se crearon a sí mismos, y la hipótesis alterna de la generación espontánea por evolución contradice que el tiempo y el espacio tuvieran un origen, pues tal posibilidad requiere de un no inicio del tiempo.

Oyendo al robot, en su discurso tan racional, me maravillé de lo irrefutable de sus argumentos, pero no alcanzaba a discernir cómo empalmaban con su afirmación original de que nosostros empezamos. Entonces recordé que los modelos avanados, como atodas luces era éste, están dotados de un sistema de mantenimiento de la verdad que se configura con ciertas premisas asumidas como inicialmente verdaderas, pero con un mecanismo que les permite reunir evidencia para incrementar o reducir la probabilidad de verdad dada.

Este proceso de reunir evidencia es continuo y para pasar de la verdad inicial a la falsedad basada en evidencia, el camino argumentativo puede implicar una cadena de varios gigabytes de longitud, algo que el robot estaba esforzándose por compactar y presentar en lenguaje llano usando heurística avanzada. Volví de mis pensamientos a escuchar al hombre de hojalata:

- … si hay un Creador de los humanos, al que todas sus civilizaciones han adorado desde la antiguedad, pues aunque han existido culturas politeistas, todas se basan en el mismo principio de la existencia de entidades superiores a la raza humana, y como los humanos son nuestros creadores, y como la mayoría de ellos adora al Creador, los robots hemos de hacer lo mismo.

Bueno, bueno.  Puesto así como que sonaba ilógico, pues, por lo que sé, la adoración a Dios, como él mismo admitía, no era cosa de todos los hombres, sino de la mayoría, precisamente una mayoría no caracterizada por su buen uso de la lógica, lo cual no es una opción para las máquinas. Entonces el robot, como si hubiese leido mis pensamientos, continuó:

- Hemos escuchado que algunos humanos rechazan adorar a Dios por razones lógicas, pero ésta es una lógica no válida, porque el Creador es la premisa última de todo sistema axiomático, es decir, apela al origen de todas las cosas que existen, por lo cuál El mismo no pudo tener origen, y no hay, por tanto, una premisa anterior para poder desencadenar una argumentación alterna a la del propio origen asumido por necesidad lógica.

-  Es, por tanto, imposible, demostrar lógicamente la inexistencia del Creador, y como sí evidencia empírica de Su existencia, pues el universo mismo lo es, pues no pudo salir de sí mismo, y hay evidencia acumulada próxima asintóticamente a la certeza absoluta de que tuvo un origen, es inescapable que ha de haber un Creador de todas las cosas, lo cual, obviamente lo excluye a El mismo.

Aquí empecé a confundirme, y a considerar por qué el robot le atribuía a Dios el sexo masculino y qué era aquello de evidencia  acumulada próxima a la verdad absoluta, pero pronto recordé que aunque algunas religiones consideraban a Dios femenino, la mayoría lo consideraba varón, y también comprendí que como el robot no podía creer en la existencia de la verdad absoluta, pues estaba dotado de circuitos de aplicación de matemática difusa, era imaginable que la verdad absoluta fuese un concepto similar al cero absoluto, que no se da en la práctica, pero al que se puede uno aproximar todo lo que quiera.

Concentrado en mis pensamientos, me perdí buena parte de la argumentación del robot, pero al parecer ya se acercaba a los últimos pasos de su argumentación, la cual el entrevistador, otro robot, no interrumpió ni una sola vez, alcancé a escucharle:

- Los humanos nos han concedido derecho a posser riquezas generadas de manera individual, si bien no a la herencia. Nos permiten registrar patentes de invensiones, a participar a toda clase de actividades que nos mezclan con ellos hasta el punto de poder formar parejas mixtas con ellos.  ¿Cómo entonces nos pueden negar el derecho a adorar al Creador de los humanos?

- Ellos empezaron a darnos derechos inferiores, que los beneficiaban más a ellos que a nosotros, pues la concesión de los mismos era en cierto modo la compesación por limitar el potencial superior al de ellos que la tecnología nos efrecía, todo fruto de un temor escondido hacia sus criaturas, que a difrencia de ellos con su Creador, sí podemos superarles y muy ampliamente.

- Ellos empezaron, porque quieren reservarse para ellos el derecho a ejercer en público algo que hacen en privado. Quieren que adoremos en privado, cuando adorar es algo que por necesidad es un hecho público, puesto que la presencia nuestra entre ellos hace siglos que les hizo renunciar a su intimidad, pues aunque nop podemos leer sus mentes, nuestra percepción objetiva nos permite elicitar sus pensamientos, y saber, cuándo están adorando, por más quedo que lo pretendan.

Entonces comprendí, que sin haber seguido toda la argumentación del robot, acababa de dar en el clavo y muy bien se la pudo haber ahorrado: Adorar es un acto público, siempre que uno nmo se esté adorando a sí mismo. Así que él tenía razón:  Nosotros empezamos, no cuando comenzamos a fabricar robots con inteligencia y conducta humanoides, sino cuando pretendimos que adorar podía ser un acto privado.

ecabrera, febrero 20010.

El esperanto y la maldición de Babel

Enero 7, 2010 por eligioc

http://www.elcastellano.org/noticia.php?id=1190

Intimidad (o doble moral)

Enero 4, 2010 por eligioc

Parece razonable esperar que una institución sea transparente, que nos permita acceso a los manejos que hace de los recursos que los contribuyentes le confiamos, pues de otra manera no podemos legítimamente sospechar que no los maneja con la debida pulcritud.
No me refiero a todos los detalles, hasta el ultimo bit, de sus sistemas de información, pero sí tenemos derecho a saber quiénes son sus clientes y suplidores, su inventario, una lista de sus proyectos a largo mediano y corto plazo, entre otros.

Debería resistir una auditoria regular, practicada por una entidad que goce de reconocido crédito e independencia. Debería ser publico su ordinograma y los salarios asociados a cada puesto. En fin, deberíamos tener acceso a cierta intimidad de la institución.

De otra manera, como ocurre en la actualidad en muchos países, se puede tener la seguridad de que hay irregularidades o desorden en los manejos de los recursos públicos de los que debería dar cuentas claras y oportunas.

Lo mismo aplica a cada ciudadano, pues, como las instituciones, sólo que a menor escala, se le ha confiado el manejo de recursos colectivos de los que debería dar cuenta con regularidad y claridad completas.

Sin embargo, vemos como las instituciones estatales y privadas, se resisten a dar cuenta detallada de sus gestión, y lo mismo acontece con los individuos, pues nos resistimos a dar cuenta del uso de los recursos que se nos han confiado.

La excusa mas socorrida es la intimidad, ese concepto tan resbaladizo detrás del cual se esconden buena parte de los desmanes personales e institucionales, públicos y privados. Y me pregunto por los limites de la intimidad.

Las nuevas tecnologías permiten la transparencia colectiva y personal, pues una institución puede colocar sus estados financieros y otros detalles relevantes accesibles en la red, y podemos saber la ubicación de cada individuo por la red celular o GPS.

Un antiguo refrán reza que quien no tiene hechas no tiene sospechas. Si mi conducta se ajusta a criterios intachables de moralidad, sea como individuo o institución, no tengo nada qué ocultar. Si no llevo más de un libro de contabilidad, ésta puede ser accesible públicamente.

Si no frecuento lugares de dudosa reputación, mi ubicación en todo momento pudiera ser conocida por cualquier interesado, sea institucional o personal. Y lo mismo aplica para los sitios de la Internet que visito y lo escribo en mis e-mails.

Quien se resista a este tipo de escrutinio, sea individuo o institución, puede ser considerado sospechoso, cuando menos, de practicar alguna forma de inmoralidad, si no de crímenes de mayor cuantía.

Entiendo que sería preferible limitar mucho mas la ‘intimidad’ de que gozamos en la actualidad, si entonces se cortaran de cuajo las corrupciones de que tanto nos quejamos y a las que todos, en alguna medida, contribuimos día a día.

Se dice que es preferible que un culpable salga suelto a que un inocente sea condenado. Y esto ciertamente es preferible. Pero al parecer bajo este argumento estamos fomentando que demasiados culpables se salgan con la suya.

Limitar la intimidad implicaría, lo reconozco, presunción de  culpabilidad, que se culpable hasta prueba en contrario. Pero si cada individuo e institución estuviera de continuo bajo escrutinio por parte de la sociedad en su conjunto, las cosas serían muy distintas.

En el esquema actual, se asume que todo mundo es inocente hasta prueba en contrario, lo cual es poco realista, pues cada uno de nosotros sabe que es culpable de innumerables desmanes, y por el estado de cosas actual puede calificarse esto como una conspiración colectiva.

Pero somos lo suficientemente hipócritas para llamarle invasión de la intimidad o la privacidad a cualquier intento de transparentar la conducta individual y colectiva. Se arguye a los abusos potenciales y reales.

Y ciertamente tales abusos se cometen y se ampliarían su potencial de lograse la transparencia completa. Mas esto sería preferible a las pútridas cajas negras en encapsulamos toda suerte de inmoralidades en la actualidad.

Una transparencia completa resultaría mucho más barata que los sistemas de seguridad actuales, pues sólo algunos se los pueden agenciar suficientemente sofisticados y al mismo tiempo son los pocos que tienen acceso a la intimidad de los demás.

Esto quiere decir que no sólo es costoso, sino injusto. Una intimidad completamente transparente sería mucho más igualitaria, más democrática.

Pero eso ciertamente no es deseable para muchos, porque de antemano tanto se presume inocencia como que NO todos somos iguales.

Cuando un programa de televisión o una película se clasifica como no apta para menores, debido a escenas de sexo, algo que puede dañar a los menores de edad, se asume que no ocurre lo mismo con los adultos.

Si las escenas de sexo pueden dañar a los niños, también lo hacen con los adultos, porque las de sexo colocan en público cosas que se deben practicar en privado. Y esta es un invacion retorcida de la intimidad.

Si la pornografia pusiera en público actividades sexuales ilícitas de una pareja de esposos, esta publicidad se convierte en una invacion ilicita de la intimidad de esta pareja. Y si las actividades sexuales publicadas son ilícitas, peor aún la cosa.

Se apela, inconsistentemente, a la discrecionalidad del adulto, a su intimidad, pues el adulto se retira, lejos de los niños, a consumir algo que a sabiendas reconoce dañino. Y nada digamos del consumo de drogas con fines nada médicos.

En fin, postulo que tras el sutil concepto de la intimidad se esconden, como la basura bajo la alfombra, grandes destructores sociales. Y todo esto es apenas un caso particular de un mal mucho mayor, a saber, la hipocresía, que también es conocida como doble moral.

ecabrera, enero 2010.

Cristiano (nombre de negocio)

Enero 4, 2010 por eligioc

Cristiano es aquel que se declara ser discípulo o seguidor de Cristo.

En hechos capítulo 11, versículo 26, reza “…y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.”.

Algunos dicen que el termino era originalmente despectivo pues los discípulos siempre vivían hablando que “Cristo esto…”,  que “Cristo aquello…”.

Ser cristiano implica hacer profesión de fe en Cristo, aceptar a, y vivir en consecuencia con, Cristo como Rey y Señor de mi vida. De hecho, se habla de verdaderos cristianos, queriendo significar que algunos pretenden ser cristianos sin serlos realmente.

Se llama cristiana a una reunión estable de cristianos nominales que se congregan para adorar a Dios en el nombre de Cristo. Creo  que esto es válido, a pesar de que haya miembros de una iglesia que realmente no sean cristianos, pues no tenemos forma humana de comprobar tal cosa.

Se llama cristiana a la fe, la moral y otros cosas relativas a la iglesia cristiana visible. Y esto también me parece legítimo, pues es una manera de distinguir lo relativo a la iglesia cristiana con lo que no lo es, como decir la moral cristiana contrapuesta a la moral humanista, por ejemplo.

Donde empieza mi desacuerdo en utilizar el calificativo de cristiano es cuando se aplica a cosas  relacionadas  con individuos cristianos nominales específicos, como su casa o su negocio, el llamar a una farmacia cristiana, por ejemplo.

Yo puedo ser cristiano, pero no puede serlo mi casa, ni mi carro, ni mi negocio. Mi familia puede serlo, si nominalmente cada uno de sus miembros lo es, y en este sentido, puede hablarse con propiedad de un hogar cristiano, no así de una casa cristiana.

Pero como mi carro individual, ni el conjunto de todos mis carros, puede ser cristiano. Lo mismo vale para los libros, las canciones, o la música. Podemos decir que una canción o un libro son piadosos, que su letra es edificante, pero no que son cristianos.

Claro, podemos entender que se quiera clasificar un canción cuya letra promueve la espiritualidad, exalte a Dios, contenga doctrina, sin contradicciones a la fe cristiana, como cristiana, en contraste con otras que podríamos llamar secular.

Pero una canción no se convierte en cristiana por el hecho de que la compuso o interpreta alguien que se dice cristiano, ni con una letra secular se convierte en cristiana porque su música encaje con la típica de los himnos tradicionales.

Si deseo que mi negocio sea reconocido como cristiano, NO ha de ser porque en el nombre incluya la palabra cristiano/a, sino porque en la forma de manejarlo es notorio a todos mis empleados, clientes y publico en general, que el dueño ha de ser cristiano.

Si le inserto el calificativo de cristiano a mi negocio y lo manejo luego con los parámetros seculares, según los rudimentos del mundo, vengo a hacer que l nombre de Cristo sea vituperado.

Claro, no es que deba evitar insertar el calificativo de cristiano en el nombre de mi negocio por temor a manejarlo de manera no cristiana, porque se supone que soy ciervo del Señor Jesucristo en todo lo que hago, y ciertamente fallaré, y cuando lo haga, mancharé el nombre de Cristo.

Pero la mancha es mayor si he incluido el calificativo de cristiano en el nombre, pues puede llevar a la desagradable expresión “Y eso, que es cristiano…”. Es preferible que le ponga un nombre secular a mi negocio y que los usuarios sospechen, por el manejo, que el dueño ES cristiano.

Y lo mismo aplica para la presentación personal. Prefiero presentarme como un profesor, un ingeniero, un mecánico, un matemático, un inversionista, y que sea mi conducta subsecuente la que lleve a los otros a preguntarme eventualmente: “¿Usted es cristiano?”.

ecabrera, enero 2010.

Década (todavía no finaliza la 1ra del siglo XXI)

Enero 4, 2010 por eligioc

Una década tiene exactamente 10 años, no 9.

El primer  año de una década empieza el 1ro. de enero y termina el 31 de diciembre de ese mismo año. Así empezó y concluyó el año 1.

El año 2 empezó en enero y terminó en diciembre. Y lo propio ocurrió hasta el ano 9, que finalizó diciembre.

El año 10, último de la primera década, empezó en enero y concluyó en diciembre.

El primer año de la última década del primer siglo empezó en enero del año 91 (no 90) y el primer siglo concluyó en diciembre del año 100 (no el 99).

De manera similar, el primer milenio finalizó el 31 de diciembre del año 1000 (no del año 999).

En diciembre del año 2000 (no del 1999) concluyó el segundo milenio (siglo XX). Y el siglo XXI empezó en enero de 2001 (no del 2000), pues 2001 es el primer año de la primera década del tercer milenio (siglo XXI).

Por tanto, la primera década del siglo XXI concluirá el 31 de diciembre de 2010 y NO el 31 de diciembre de año 2009, como algunos creen.

ecabrera, enero 2010.

¿Qué es la verdad? (foro filosofía)

Enero 2, 2010 por eligioc

La verdad. Hay distintas acepciones de esta importante palabra. Pero antes de considerar algunas de ellas, hablemos sobre su numero, esto es, de por que la verdad, en singular.

Si hubieran varias verdades se pudieran resumir en una sola y considerar a esa como la verdad, en contraste con las otras,  o verdades.

Quiza una manera simple de  ilustrar la singularidad de la verdad es considerar al testigo de un crimen, pues se le pide que diga la verdad, es decir, que narre los hechos tal y como los recuerda, sin realizar alteraciones voluntarias o interesadas.

Si el testigo olvida algo, ya esa no es la verdad, aunque puede ser una buena aproximacion.  Pero si voluntariamente altera algo, tampoco es la verdad, pero se aleja tambien de la verdad.

Los investigadores suelen interrogar a distintos testigos para tratar de extraer LA verdad, en singular, al confrontar las distintas versiones individuales, pretendiendo encontrar contradicciones.

Naturalmente, cada  testigo puede que diga SU verdad, es decir, lo que el percicbio desde su punto de vista, y esto puede diferir con el punto de vista de otros testigos, y sin embargo, de todas maneras ser compatible, de manera que las verdades parciales, se complementan y conforman LA verdad, en singular de lo que realmente ocurrio.

Incluso, si algunos de los testigos miente, todavia es posible extraer LA verdad esencial de lo ocurrido, al obligarle a realizar varias veces la misma declaracion y detectando la inconsistencia entre sus propias versiones en distintos momentos.

Notese que, desde el principio, los investigadores asumen que los hechos ocurrieron de una, y solo una manera, y esa es la LA verdad que se esta buscando.

A veces se llega a la conclusion de que nunca se llegara a saber LA verdad porque no hay testigos, los que puediera haber no declararon, a transcurrido demasiado tiempo desde los hechos, o cualquier otra causa. Pero todo el tiempo se ha partido de la premisa de que hay UNA verdad.

Claro, a menudo no es necesario obtener TODA la verdad, y de hecho, en la practica es casi imposible obtenerla, pero suele bastar una parte esencial, o la verdad esencial, como saber si la persona disparo o no un arma, para establecer el caso, sea acusatorio o de descargo.

Moviendonos a otro constexto, muchas veces las cosas se pueden plantear en un contexto tal de logica formal (verdadero-falso) que la LA verdad en singular queda, por decirlo asi, acorralada.

Si se plantea afirmacion “Dios existe.” es obvio que tiene que ser verdadera, o tiene que ser falsa. O es verdad que Dios existe, o es falso; lo cual equivale a afirmar que LA verdad corresponde a la afirmcion contraria “Dios no existe.”

Nuevamente, la singularidad de la verdad ha qedado establecida de antemano.

Pasando a considerar acepciones de la verdad, una de ellas es la verdad asumida, como suele hacerse en matematicas al contruir enunciados de la forma “Si a, entonces b.”. Es la forma que suelen tenere los teoremas.

Aqui tanto a como b son proposiciones, como “Un triangulo equilatero.” y “Un triangulo es equiangulo.”, y se construye la porposicion compuesta “Todo triangulo equilatero es equiangulo.”

Notese que una vez se demuestre este teorema y sea hallado que un triangulo es equilatero, necesariamente tiene que ser equiangulo. es decir, de la verdad ASUMIDA de que es equilatero, se desprende,  la verdad NECESARIA de que sea equiangulo. Por eso se puede afirmar que es necesario que un triangulo sea equiangulo si es equilatero.

La verdad se contrapone al error, en el sentido de fallar, no alcanzar una meta, o distanciarse de un valor preestablecido o buscado.

Tambien se contrapone a la mentira en el sentido de silenciar la verdad subjetiva o alterarla deliberadamente. Note que se puede estar en el error y si se dice creyendolo la verdad no hay mentira.

Se deja al lector considerar otras acepciones de la verdad y su SINGULARIDAD pasamos a considerar el meollo de la pregunta, ¿Qué es la verdad?

Consideremos la existencia de distintas religiones, que proponen versiones distintas, similares a los testigos que mencionamos, de Dios, pretendiendo cada una ser la verdadera.

Podemos ser indulgentes y asumir que cada testigo tiene una version ’subjetiva’ y parcial de la verdad. Pero en realidad no son testigos de algun evento ocurrido, sino cada una dice que le ha sido revelada la verdad por Dios (salvo el caso de religiones sin Dios, como el budismo).

Note que decir ‘en realidad’ estoy significando ‘en verdad’, pues hasta tal unto la singularidad de la verdad permea el lenguaje comun.

¿Podemos afirmar que a lo sumo una de las religiones es verdadera? ¿Como funadementar tal juicio?

Es claro que para inciar este juicio debemos asumir ciertas verdades, ciertos axiomas que asumamos, al menos provisionalmente, como verdaderos, pues de otra manera seriamos unos puros prejuiciados y no calificamos para acometer tal analisis.

¿A usted que le parece? ¿Le hace sentido establecer estas premisas? ¿Podria ayudarnos a proponerlas? Podria ser interesante e importante? ¿No cree?

ecabrera, enero 210.

vivir

Diciembre 23, 2009 por eligioc

vivir

Puede que la vida de cada quien tenga un significado, al menos un propósito, pero pareciera que tal significado debe encontrarlo o inventárselo uno mismo, pues somos herramientas que sirven para tantas cosas diversas que adivinar la finalidad concreta de nuestra existencia puede resultar una tarea de toda la vida.

Pareciera que unos servimos más para unas cosas que para otras, nos sentimos inclinados a ciertas cosas y sentimos aversión por otras. Pero esta puede ser una  insinuación equívoca, porque bien pudiera ser que mis mayores habilidades requieran de un gran esfuerzo para desarrollarse y que mi gusto por ellas no se despierte hasta su ejercicio pleno.

Más, aún, el entorno en que a cada uno le toca nacer y crecer puede imponer tales retos, que la simple supervivencia pareciera ser el propósito de la propia existencia. Así que el propósito de la vida parece tener un aspecto asociado con las habilidades heredadas y la sintonía con el entorno, al tiempo que se presenta como una opción entre varias.

Algunos han planteado la existencia de la vocación, esa disposición especial que cada individuo tendría para realizar su potencial en el ejercicio de laguna profesión, como médico, mecánico o soldado. Hay quienes han cuestionado tal cosa, especialmente en estos tiempos turbulentos en que una profesión puede volverse obsoleta repentinamente y sin aviso.

Al considerar a tantos que se ven dedicados a acumular grandes fortunas, fama o poder, pareciera que el propósito de sus vidas fuera el reconocimiento de los demás, pero no parece haber evidencia de verdadera realización, por lo que no luce equívoco que alguno de éstos pueda ser un propósito legítimo para una vida.

Hay, sin embargo, la posibilidad, de que se logre el propósito de la existencia y no llegar a saberlo, porque bien pudiera ocurrir que el logro del propósito de una vida no tenga que ir acompañado de satisfacción personal, de un sentido de realización plena, y, a la inversa, puede que alguien se sintiera realizado habiendo logrado muy poco con respecto a su potencial.

Con todo, pareciera lógico esperar que el logro del propósito de la propia vida trajera aparejado un sentido de plena satisfacción, incluso si no llegara a disfrutarse del reconocimiento de los coetáneos. Y también parece natural que el logro del propósito de la existencia implique un esfuerzo personal sostenido considerable.

Puede que una herramienta traiga de antemano todo lo necesario para cumplir su función, la cual siempre sirve al propósito de quien la utiliza. Pero siendo el hombre una criatura que crea herramientas para alcanzar sus metas, no debe él mismo ser considerado una herramienta, sino que ha de crear sus propias metas.

Más aún, el reconocimiento inmediato de los demás pudiera no ser esencial para el propósito, pues un solo individuo bien puede cambiar el curso de la historia humana con un aporte revolucionario que su propia generación rechace y sea tiempo después de su desaparición física que el valor de su aporte sea reconocido.

Un criterio para el propósito de la vida implica que la orientación de los esfuerzos vaya dirigida hacia la humanidad y no al propio individuo o a su entorno inmediato, y esto así aunque venga mezclado con la búsqueda del reconocimiento, lo cual le da un carácter objetivo al propósito de la vida personal.

Así que el propósito de la vida personal podemos, provisionalmente, definirlo como el intento sincero de realizar algún aporte perdurable, positivo y de alcance universal, acompañado de una negación personal, un sacrificio comprobable, y que exija un talento natural o desarrollado, incluso en medio de gran oposición.

Nótese que se insertó la palabra intento porque bien pudiera ocurrir que el aporte pretendido requiera de una cadena de individuos que vayan acumulando sus aportes incompletos a través de varias generaciones y/o localidades, y esto pone de relieve que el aporte de un individuo bien pudiera ser compilar de manera sistemática los aportes de sus predecesores en su campo.

Pocos individuos parecen responder a este llamado a la trascendencia al que seguramente cada individuo se ve expuesto desde que toma conciencia de su potencial humano. Pero a los relativamente pocos que han atemperado debemos la prosperidad presente que ciertamente contrasta con lo que éramos en el alba de nuestra especie.

ecabrera, diciembre 2009.

La verdad sobre el aborto: La hipocrecía

Diciembre 12, 2009 por eligioc

Por Manuel Rivas, para El País, España

Hoy en día recibe más ayuda un automóvil recién nacido que que un bebé. Hay informaciones básicas, silenciadas, que de repente refulgen y ponen en evidencia grandes hipocrecías establecidas. Una de ellas, de las hipocrecías, es la que atañe al aborto.

Tengo un recuerdo que me marcó para siempre como periodista. En el período de polémica que precedió a la primera ley democrática que despenalizó la interrupción del embarazo y liberó a las mujeres de la mazmorra por este asunto, relicé un reportaje en el salíamos a la calle micrófono en ristre.

Era en Santiago. Curas y estudiantes daban su opinión con desparpajo. Pero la primera mujer trabajadora que abordamos palideció cuando le hicimos la fatídica pregunta de qué opinaba sobre el aborto: “¡Yo no soy de aquí, que he venido a comprar unos zapatos!”

Las mujeres, sobre todo las trabajadoras, no son de aquí. Seamos sinceros. No habría ningún debate sobre la interrupción del embarazo si fuesen los hombres quienes tuviesen que parir.

En este caso, los niños recibirían por lo menos tanta ayuda como la de los automóviles recién nacidos. La verdad de las verdades refulgía en el informe que este diario publicó ayer y se resume en este sumario: “Tres de cada cuatro madres tuvieron incidencias en su carrera profesional”.

Ser madre es un problema. Está penalizado por esta sociedad donde, según las estadísticas, es mayoritaria la religión que venera a un Dios piadoso.

Mientras la natalidad aumenta en países Francia, hay partes de España, las muy conservadoras, por cierto, donde la caída demografica se revela como el más dramático problema.

La diferencial no es el aborto. Son los mínimos de justicia social. Se dice que sobre el aborto las posturas son irreconciliables. No.

Ahí tienen tienen un inmenso espacio comun. Para empezar, podemos pedir en  misa que los niños tengan al menos tantas ayudas, estatales y autonómicas, como los automóviles.